El déficit comercial americano: el gran karma de Donald Trump

Estamos a un mes de unas nuevas elecciones presidenciales en los Estados Unidos y una de las grandes batallas en su gestión ha sido la lucha por déficit comercial con su gran rival, China.

Pese a la cantidad de sanciones que ha aplicado en estos 4 años de gobierno, este no ha mejorado y la última publicación lo sitúa 82.940 millones de dólares en agosto, un aumento de 2.800 millones de dólares.

En el periodo de su mandato, pese a todo su accionar político y económico, no ha podido corregir la situación como veis en la siguiente tabla.

Fuente: expansión.com

Es más lo que llega a Estados Unidos que lo que sale hacia el exterior.

El consabido “Make America great again” ha sido el lema que usó en su campaña para ganar y, aunque muchos esperaban que su triunfo le iba a sentar mal al mercado, esto no fue así.

Como podéis observar en el gráfico, antes de la primera corrección el índice alcanzó los 2.900 puntos.

Luego nos encontramos con el coronavirus, que ha tirado a la economía mundial por los suelos, pero el SP 500 ha recuperado terreno llegando incluso a los 3.600 puntos.

Lo cierto es que podríamos resumir al gobierno de Trump en una lucha contra todos, amigos o enemigos.

Sanciones a los rusos, chinos, alemanes, franceses, iraníes y a todo el que se le ocurra.

El presidente americano no ha tenido pelos en la lengua ni le han faltados dedos para lanzar twitters tan polémicos como los que lanzó contra Kim Jong Un. Y entre tanto grito y decisiones no tan acertadas, las relaciones con China siguen igual.

En diciembre del año pasado se suponía iban a alcanzar un acuerdo con el país asiático hizo su aparición el COVID 19 tirando por la borda cualquier posible solución o encuentro entre ambos mandatarios.

¿Made in China o Made in USA?

La política que quería impulsar Trump era hacer de su país la fábrica del mundo, por llamarlo de alguna forma.

Quería que la fabricación de las empresas estadounidense fuera en su propio país, pero es que ya llevan años fabricando o trayendo componentes en Asia debido a las escasas políticas laborales reinantes en ese continente y los menores costes que suponen fabricar ahí que en su propio país.

Pero es algo histórico y de difícil solución, salvo que se mejoran las condiciones fiscales. No por nada muchas empresas fabrican sus productos en países del tercer mundo.  

El offshoring (producción fuera de lugar de residencia de una empresa) es una práctica normal e histórica en el ámbito de las grandes firmas como Apple o Nike.

China, un duro rival para Estados Unidos

A lo largo de estos 4 años de gobierno de Donald Trump las sanciones contra China tuvieron su debida respuesta.

El gobierno chino no se quedó callado y supo responder aún con más medidas en una escala que parecía no tener fin. Un sinfín de idas y vueltas de un lado hacia el otro del charco. Incluso empresas chinas prohibían a sus empleados ir a negocios americanos con sucursales en el país asiático. 

La última gran batalla se ha dado con la app china Tik Tok.

Trump quiere vetar por completo esta aplicación en su país, que se extendería al resto de sus socios comerciales si al final se llevara a cabo porque si EE.UU. dice, el resto obedece.

Microsoft es uno de los grandes actores en este escenario como comprador de la empresa. Trump está preocupado porque cree que este programa espía a los ciudadanos, pero ¿no hace lo mismo Facebook?. Todos recordaréis el famoso caso de Cambridge Analytica.

Trump o Biden, ¿habrá un verdadero cambio en la política internacional?

Las elecciones son ese momento donde se espera que el voto de un cambio, no solo en los aspectos externos sino internos.

Lo cierto es que todos los presidentes estadounidenses han encontrado un enemigo con el cual enfrentarse en su mandato en nombre de la paz y bienestar de su pueblo.

Trump escogió a China, Rusia y Corea del Norte como puntos que podría destacar. ¿Cuáles escogerá Joe Biden?, recordad que fue vicepresidente de Barak Obama y apoyó en su mandato mejorar las relaciones con Rusia.

Por otro lado, está el pueblo estadounidense en una fuerte movilización por redes sociales en contra de Trump por su política interna.

Los asesinatos de gente de color sin motivo alguno por parte de las fuerzas policiales y la falta de medidas para frenar el coronavirus han sido las gotas que han colmado el vaso del pueblo.

Personalidades como Michelle Pfeiffer o Ariana Grande forman parte de este malestar general e invitan a los ciudadanos a utilizar su voto o “voz” para cambiar las cosas.

Una salida de Trump de la Casa Blanca sería como un placebo en lo que se refiere a política internacional, pero ¿será tan así?. En unos meses lo podríamos saber o no, si Trump consigue su segundo mandato.

About the author

Periodista, dedicado en este momento a las noticias financieras en webs españolas y en búsqueda de nuevos retos profesionales. También tengo mi sitio web en inglés acerca de moda AG Dapper Style.

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